Celebrar la educación digital

Días de la Educación Digital

Los días 6 de Febrero, con la participación de más de 20.000 personas y organizado por la Alliance for Excellent Education, con una incidencia masiva de estados se celebra en los Estados Unidos de America una Feria internacional por la Educación digital, llamada allí: “Digital Learning Day”. En ella podemos apreciar la evolución y compromiso de los Estados Unidos de America con la modernización y aplicación de técnicas modernas pedagógicas en el aula.

Desde el”Digital Learning Day”, toman la definición de  aprendizaje digital como:

Toda docencia con carácter práctico que aplique la tecnología  en las experiencias docente de manera que enriquezca el aprendizaje del alumnado. Superando el concepto “enseñanza online”, más propio de una época temprana de la introducción de tecnología en educación, aprender y evolucionar en un mundo digital, significa dejar que crezcan en el espacio de enseñanza sinergias entre elementos instrumentales y métodos de aplicación práctica, considerando que en el aprendizaje resultando debe sobresalir la calidad por encima del resto de objetivos calidad, tratando de que prevalezca el contacto con aquellos continentes con mejor contenido, con un crecimiento bidireccional que saque provecho a las auditorias del la evolución en cada aplicación práctica, sabiendo que dejar los canales abiertos para la aparición de trabajos espontáneos, así como el resto a la individualidad nos permita constatar una evolución positiva a lo largo de la vida de el alumnado que sea medible y escalable.

La mayoría de conceptos y puntos de vista que se abordan en el “Digital Learning Day” coinciden en menor o mayor medida con los conceptos que tratamos normalmente en lo que llamamos innovación en la educación. No deja de dar cierto vértigo comprobar que lo que aquí supone unas pequeñas islas todavía miradas con ojos esquivos, ya están siendo aplicadas con éxito y libertad en otros lares, sin necesidad de envoltorios y justificaciones. Dicho vértigo, no es tanto por las diferencias entre ambos, sino por el temor más que fundado de que podamos retrasarnos de tal modo que podamos estar cayendo en el lado “oscuro” de la luna, en cuanto a brecha digital. Podría pensarse que las diferencias las marca los presupuestos, los distintos niveles adquisitovs de cada una de las economías, pero en realidad, si ese fuera el problema, su solución sería tan fácil como dotar de mayores hojas a la chequera de educación (Lo de fácil, es un decir). La gran dificultad, por desgracia, responde a un tema de mayor calado, un algo de mentalidad y filosofía, y otro tanto de política. Porque hablar de el aprendizaje no es hablar de ordenadores y tablets, sino de aportar calidad, individualizar el aprendizaje, invertir en un mayor contenido a la enseñanza en uns entido profundo de la palabra, como inversión de futuro. Y tal vez, eso ya exista en nuestro país. El problema, y de ahí considerarlo también como una cuestión política, es que en nuestro país esa enseñanza está reservada a ciertas élites, en un modelo antiguo que no logramos superar.

Por tanto, cuando hablamos con el codo apoyado en la barra de una cafetería, de como las crisis, la limitación de recursos, nos impide avanzar en una enseñanza evolucionada. Tal vez debamos pensar, en que el cambio es un cambio de mucho mayor calado que nadie va a venir a darnos, sino que lo tenemos que buscar. Buscar y reclamar un individuo inteligente, donde prime la creatividad y el pensamiento propio. Si no es así, solo cabe efectivamente cambiar nuestro habitual foco de oraciones hacia el símbolo de windows, o la manzana de Apple, y cerrar los ojos confiando que la evolución de las tecnologías logre abaratar y acercar de tal manera la enseñanza al individuo, que acerque el modelo a lo que buscamos. Pero, tal vez, y sin querer ser pesimista, es mucho que esperar.